Puntos de cierre

El herraje permite la fijación de la hoja al marco mediante los puntos de cierre. Estos son los que garantizan la estanqueidad del cerramiento, así como el nivel de seguridad de la ventana.

Nuestras correderas disponen de 2 puntos de cierre para medidas de ventana y 4 puntos para balconeras. Al tener un mínimo de 2 puntos de cierre mejora el comportamiento del cerramiento ante los intentos de forzado.

Puntos anti-palanca

Todos los puntos de cierre de nuestras correderas cuentan con protección anti-palanca para garantizar la mayor seguridad posible en cada hoja.

Los puntos anti-palanca están especialmente diseñados para proteger nuestro hogar de la forma más común de forzado de las ventanas.

Gracias a estos elementos de seguridad activa se evita que se pueda acceder a los bulones de la ventana desde el exterior de la vivienda, previniendo, de este modo, los intentos de efracción de nuestro cerramiento.

Anti-elevador de hoja

Debido al diseño de las ventanas correderas una de las formas más tradicionales de forzado ha sido el intentar sacarlas de los puntos de cierre movimiento la hoja desde el exterior.

La inclusión de un sistema de anti-elevación de hoja evita que estas puedan ser movidas desde el exterior y por lo tanto refuerza de forma activa la seguridad en el cerramiento.

Carros de ruedas

Para adaptarnos mejor a las necesidades de cada una de las ventanas disponemos de diferentes tipos de carros de ruedas dependiendo de la tipología.

Para las ventanas correderas utilizamos unos carros ruedas simples de alta resistencia con ruedas de nylon que soportan hasta 60 kg y no requieren de regulación.

Para las balconeras correderas montamos carros de ruedas tándem que soportan mayores pesos (hasta 140 kg) y pueden adaptarse a las variaciones de la obra mediante su regulación.

Para casos más concretos disponemos de sistemas de ruedas más especializados.

Manilla embutida

Disponemos una amplia selección de manillas para las diferentes necesidades, contando entre ellas con manillas embutidas.

Las manillas embutidas son la solución para el problema de los obstáculos en el cruce de las dos hojas correderas. La manilla se encuentra casi a ras con el perfil, pero con un simple movimiento podrá levantar el tirador de la manilla y accionar la hoja, de una forma fácil y segura.

Cerradura

Tenemos disponible la opción de incluir cerradura en las balconeras correderas. Esta cerradura condena el movimiento de la manilla y por lo tanto la posibilidad de abrir la hoja.

La cerradura puede instalarse con el bombillo al interior de la vivienda o a ambas caras para poder utilizarla como puerta de acceso.